Anoche tuve un sueño


Estaba deseando que llegara este momento, 22 horas, recién duchada, l@s frutit@s acostados y “él” aquí a mi lado, con la paciencia que le caracteriza y asumiendo que el único momento que tenemos para estar juntos del día, desde hace algún tiempo, lo dedico para escribir post o leer las últimas publicaciones del resto de blogs que forman parte de madresfera.

Miércoles Mudo - ¡Mamá, una rana en nuestro lago!


























La maravillosa visión de los niños no me deja nunca de sorprender. Mis frutit@s vinieron corriendo a buscarme para ver este hecho tan extraordinario para ellos "¡Mamá, mamá corre ven, una rana en nuestro lago!" No pude sino sonreír porque más bien es un estanque pequeño y no era una rana sino un renacuajo. Salvo esas pequeñeces, no tuve duda de fotografiar "a la rana en el lago".

Deberes a debate


Está de total actualidad el tema de los deberes con la famosa huelga propuesta por CEAPA el primer fin de semana de noviembre y la propuesta de éstos al profesorado de que no manden tarea los fines de semana de noviembre.

El tema de la semana: Cosas que nunca os he contado


Por primera vez, en mi corta historia de bloguera, me uno a la fiesta propuesta por papás blogueros de #ElTemaDeLaSemana, en esta ocasión, sobre "Cosas que nunca os he contado".

Jornada reducida, a debate


Durante el embarazo de mi frutito no contemplaba la idea de cogerme jornada reducida, pues soy una apasionada de mi trabajo, y por aquel entonces vivía por y para él. En cambio una vez que lo tuve en mis brazos cambié de idea, no quería perderme ni un minuto de su vida.

Las etapas de la vida


Nuestra vida va pasando por distintas etapas, dependiendo de la edad. Pasamos de niños a adolescentes y justo en este momento aparecen los primeros "amigos especiales", tanto para ti como para la gente que te rodea, que viene a ser la gente de la que te rodeas, con edades similares y circunstancias parecidas. 

Amamantando por placer, no por obligación


Durante el embarazo de mi frutito todo el mundo no hacía más que decirme lo positivo que era la lactancia materna. Todos los libros y revistas que me leí sobre el tema, que fueron muchos, apostaban por ella. En las clases preparto mi matrona nos insistía en que teníamos que intentarlo, pues para los bebés era lo mejor. La asociación española de pediatría lo recomendaba al menos durante los primeros 6 meses de vida del bebé.

Los segundos son otra historia


En mi caso puedo decir bien alto que los segundos son otra historia. Desde el embarazo, pasando por el parto y terminando con la crianza en general.

Yo también he sido mamá primeriza


Un buen día mi instinto maternal despertó, por aquel tiempo aún andaba en la veintena. Trabajaba a jornada completa, iba al gym de lunes a jueves a la salida del curro, y mis únicas preocupaciones eran hacer mi trabajo lo mejor posible, comprarme el último modelito por el que me encaprichaba, mantener la línea, cuidarme y organizarme para pasar tiempo con "él" y con mis amigas. Esto lo percibo así ahora, en aquel momento notaba que me faltaba algo, el fruto del amor incondicional hacia mi guapísimo y querido novio, un pequeño frutito que viniera a completarnos. Ya estaba cansada de salidas nocturnas hasta el amanecer, de las cañas de viernes al mediodía que acababan en un garito por la noche, de las jornadas de compras interminables de los sábados, los domingos de resacas tumbados en el sofá comiendo pasta y zapeando… (¡Pero qué ilusa, cuán maravilloso era todo aquello, aiiiiiinnnnnsss!)

Mis frutos del amor

Corrían los años 80 y mi yo niña amanecía un 6 de enero con la ilusión y la emoción de quien aún cree que 3 señores montados en sus camellos vienen cargados de regalos para los niños que han sido buenos.