Siempre he dicho que para mí la maternidad suma, en todos los sentidos, que
aporta muchísimas cosas positivas y si tuviese que enumerarlas todas este post
sería eterno.
He escrito mil veces en mis redes y aquí en el blog, que merece la pena
embarcarse en la aventura de la maternidad, como os conté en “13 razones porlos que merece la pena ser madre” pero hoy quiero enseñaros esa otra cara, eso
a lo que renuncias cuando eres madre, o mejor dicho, hablando con propiedad,
aquello que pierdes en el mismo instante en el que tienes a tu bebé en brazos
por primera vez.













